Se podía ver en los rostros de los jugadores de Sonder Rosario la amrgura de quedar fuera de la Liga Nacional de Voley 2010, lagrimas y abrazo se repartían entre cuerpo técnico, jugadores y allegados. Tal vez lo que ellos no podían ver, son estos casi 6 meses de trabajo duro que lo llevó a ser la revelación de la Liga.
Con una base del club más el refuerzo de algunos foráneos, con el debut de Hernán Ferraro en la dirección técnica, Sonder Rosario encaró esta liga con las expetativas de dar pelea y evitar los últimos puestos de la tabla.
Lo logró y con creces, desde aquel 5 de noviembre de 2009 frente a Bolivar le jugó de igual a igual a los ricos y poderosos, con apoyo estatal o de grandes grupos empresarios, salvo con Drean Bolivar al que no le pudo ganar en sus dos enfrentamientos por el toreno pero al que le jugó en gran nivvel, derrotó a todos.
Cuando má nombre tenía el rival, mejor le s jugaba y ganaba, tanto de visitante como de local, sin dudas que etos chicos demostraron tener pasta a pesar de que para muchos era su primer Liga.
Subcampeones del Super 8 de San Juan terminaron la Liga en un merecido sexto puesto en buen nivel.
En los play offs les tocó La Unión de Formosa al que la estadística marcará que a pesar de eliminarlos en cuartos de final, sonder tuvo más victorias que derrotas sobre el conjunto de Milinkovich, Elgueta y compania.
Sin dudas que el sado es positivo, con la eliminación fresca ahún tal vez no les permite hacer un balance con claridad de los resultados globales de esta edición liguera, pero los frutos son visibles, dejaron de ser la cenicienta para ser realidad, no se sintieron superados con nadie y muchos tuvieron que comenzar a pensar como jugarle a Sonder, la confianza depositada en Ferraro por parte del club y de éste en los juveniles con una proyección enorme al cual jugar en la Liga los ayudó para codiarse de igual a igual con los grandes de este deporte y pensar que este equipo tiene futuro.
POr último destacar el apoyo fiel e incondicional de su gente y del público rosarino en general que partido tras partido se volcó a al estadio de Sportivo América para seguir al equipo de la ciudad.
Que las lagrimas y abrazos luego del último partido también sirvan para reafirmar que no fueron en vano y que de seguir por este camino, a futuro van a ser también de numerosas alegrias.